Es una lástima decir que no me asombra lo que estoy cosechando,
a veces las relaciones que uno cultiva son egoístas,
pero siempre se esparce eso de "trata a los demás como quieres que te traten",
y así lo he hecho.
El problema es que los demás no son yo, no los puedo tratar como quiero que me traten,
porque tienen necesidades distintas a las que tengo yo, tienen ideales distintos
y tienen concepciones distintas acerca de las relaciones humanas.
Sembré mucho dolor en los demás, porque lo que hice fue lo que me hubiera gustado recibir,
hoy cosecho dolor de vuelta.
Ahora los demás me tratan como a ellos les gustaría ser tratados
y me doi cuenta que es la frase más estúpida de la vida.