Que triste es ir viendo como por fin encuentras lo que buscaste,
como llega todo lo que siempre quisiste
y no haces más que mirar en el sentido opuesto y seguir caminando.
Más triste es darte cuenta de lo que estás haciendo,
tener la posibilidad de volver unos cuantos pasos atrás
y dejar que el orgullo no te lo permita,
maldito orgullo, quizá debiera aprender a agachar un poco la cabeza
o ser capaz de tomar la iniciativa de decirte que te quiero
cuando tú ya hiciste todo lo que tenías que hacer para demostrármelo.
Perdón, es difícil comerme el orgullo
martes, 27 de mayo de 2008
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3 comentarios:
Si hay algo que me encanta de ti, es tu capacidad de sorprender o mejor dicho, de sorprenderme.
No quiero ser un estorbo en tu vida, sino que todo lo contrario, un refugio, una salida.
Quizas, no soy la persona indicada para eso, quizás pelé cable, lo acepto, pero si sólo fue una volá, quiero que sepáz que fue la mejor en mucho tiempo.
Te quiero.
hoooooooooooooola
¿que taaal?
si po me dejas un par de años y ves lo que pasa.
esto de la abstinencia a ti transforma a peluzones autoctonos marginales en ñoños simpaticos con rastas y vamos de peor en peor.
un saludooooooooo, kleta de besos y todas esas cosas ñoñas
Nos cuesta comernos el orgullo porque su sabor nos deja muy mal sabor de boca cuando lo digerimos...
Beijos.
atte:
Paz
P.S: Un día de estos nos veremos, palabra.
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