Sí, aunque no lo creas me acuerdo...
estábamos escuchando Santana el día que nos conocimos,
yo decidí molestar un rato,
escribirte estupideces en una servilleta chica
mientras sonaba Santana de fondo,
luego me preguntas un par de cosas,
me sigues a la puerta,
cambia la canción, pero aún es una de Santana.
Un día logro que salgamos juntos,
estamos abrazados, nos reímos,
te ríes de mí y yo de ti,
pero en realidad yo me río de que irónicamente
la música que suena es Santana,
tal como la primera vez,
hasta el beso que me das va al ritmo de la música,
hasta para esto logra ser perfecto,
nos vamos, con Fito de fondo,
pero en mi mente sigue sonando Santana.
Cada vez que te veo es la misma música,
pero no siempre es lo mismo,
a veces te apagas,
a veces me aburres,
a veces te odio, a veces peliamos, a veces nos reímos...
pero siempre al ritmo de Santana.
Hace casi una semana
mientras bailábamos Santana,
me di cuenta de que me condenó,
me gustaste al ritmo de Santana
jueves, 3 de abril de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario