La cosa comenzó super simple,
se levantó de la cama y se miró al espejo,
se encontró a ella misma y empezó a sollozar,
juraba que era todo un mal sueño
y que por fin no sería su imagen
la que encontraría en el espejo.
Él le dijo que era la chica más linda,
y la más feliz de la comarca,
él la dejó por una más linda
y su felicidad se acabó.
Caminaba por la calle mirando a todos lados,
como si de la nada
algo la pudiera llevar a ser feliz,
pero nada,
y comenzaron los quejidos,
despacito al principio,
pero con los años iban agarrando fuerza.
En la mitad del camino se lo encontró,
estaba en un café,
tomando sin azúcar,
amargo como la vida de ella,
ella se sentó en su mesa
él la tomó de la mano
la miró a los ojos,
prometió quedarse,
ella con lágrimas en los ojos
prometió irse
y así fue...
ella siguió su camino,
ahí lo dejó,
llegó a mi casa,
alcanzó a decirme "amiga, no me dejes sola"
y rompió a llorar,
yo la abracé y lloré con ella,
también lo dejé cuando prometió quedarse,
entiendo lo difícil que es.
lunes, 19 de noviembre de 2007
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